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Cómo saber si tengo miopía

 

Cómo saber si tengo miopía

En este artículo se exponen distintas formas de determinar si se padece miopía, también conocida como vista corta. Tanto si experimenta visión borrosa, dolores de cabeza u otros signos, es importante actuar y abordar cualquier posible problema de visión. Siga leyendo para saber más sobre cómo identificar y tratar la miopía.

Someterse a pruebas de visión

Cuando se trata de saber si se puede estar padeciendo miopía, también conocida como miopía, un paso crucial es someterse a una serie completa de pruebas de visión. Estas pruebas sirven para evaluar la agudeza visual y los posibles errores de refracción que podrían estar causando los síntomas observados. Una de las evaluaciones fundamentales que pueden arrojar luz sobre la presencia de miopía es el examen ocular básico. Esta prueba implica la medición de la agudeza visual, a menudo con la ayuda de una cartilla ocular proyectada, para determinar lo bien que puede ver a varias distancias. Si experimenta algún síntoma de miopía, como dificultad para ver objetos a cierta distancia, este examen le servirá como herramienta inicial de detección para evaluar su salud visual.

Otra prueba importante de la vista a tener en cuenta es el uso de una prueba de error de refracción para diagnosticar específicamente la miopía. Esta prueba implica el uso de un foróptero o un autorrefractor, en el que el paciente mira a través de un dispositivo y se enfoca en un objetivo específico mientras nuestro optometrista cambia las lentes delante de sus ojos. Este proceso ayuda a determinar la receta exacta que necesita para corregir su miopía. Además, puede realizarse una topografía corneal si hay indicios de anomalías corneales que puedan estar contribuyendo a la miopía.

Además, un examen ocular exhaustivo también debería incluir una evaluación de la salud de la retina. 

Pueden utilizarse pruebas de imagen, como la retinografía computerizada para obtener imágenes transversales de alta resolución de la retina, proporcionándonos una información valiosa. Estos exámenes se firman por un oftalmólogo.

Prueba de visión borrosa

Uno de los síntomas característicos de la miopía es experimentar visión borrosa al intentar enfocar objetos a cierta distancia. Por ello, es esencial realizar una prueba específica para determinar el grado de visión borrosa y diagnosticar la miopía. Esta prueba puede implicar el uso de una cartilla ocular o una imagen proyectada con letras y objetos de distintos tamaños. Mientras el paciente mira las letras, se evalúa su capacidad para distinguir e identificar los caracteres e imágenes. Además, también puede incorporar la evaluación cualquier posible problema de percepción del color.

Examen de letras

Además del examen ocular básico, la prueba de la cartilla de letras, como la conocida cartilla de Snellen, es una evaluación clave para las personas con sospechas de miopía. Esta prueba consiste en que el individuo lea o identifique letras o símbolos de diferentes tamaños desde una distancia específica. Los resultados de esta prueba ofrece información sobre la claridad de la visión de la persona.

Atención a los síntomas

Junto con someterse a pruebas de visión específicas, es crucial estar atento a los síntomas que suelen asociarse a la miopía para determinar si se puede estar afectado por este error de refracción. Esto implica prestar mucha atención a cualquier signo de deterioro visual, como experimentar visión borrosa de forma persistente o intermitente al intentar enfocar objetos distantes. Además, la aparición de fatiga ocular y la necesidad de guiñar los ojos para ver con mayor claridad podría indicar tendencias miópicas subyacentes.

También es importante tener en cuenta si existe una tendencia a experimentar cambios notables en la visión. En distintos entornos, como al mirar una pantalla digital, leer o realizar actividades al aire libre. Además, la aparición de dolores de cabeza o fatiga ocular después de realizar tareas visuales, sobre todo las que implican fijar la vista en objetos distantes, pueden indicar la posible presencia de miopía. Al ser conscientes de estos síntomas y de su frecuencia, las personas pueden comprender mejor y comunicar sus problemas visuales a los profesionales de la vista, lo que facilita un enfoque de tratamiento más preciso.

Visión borrosa a distancia

Uno de los principales síntomas de la miopía es la imposibilidad de ver claramente los objetos lejanos, lo que provoca una borrosidad constante al intentar enfocar los objetos situados a cierta distancia. Para las personas que notan que tienen dificultades para percibir objetos que están más lejos, sobre todo en entornos como aulas, salas de reuniones o al volante, es esencial que reconozcan esto como una señal potencial de miopía. Sentir con frecuencia dificultades para identificar claramente o seguir objetos o información situados a cierta distancia es un claro indicador de que hay que realizar un examen ocular exhaustivo para abordar las preocupaciones visuales subyacentes.

Guiñar los ojos

Una señal común de la miopía es la respuesta natural de los ojos a guiñarlos en un esfuerzo por ver con mayor claridad los objetos lejanos. Este ajuste físico es a menudo una reacción subconsciente a la visión borrosa que se experimenta debido a la miopía. Si una persona se da cuenta de que tiene que entornar los ojos con frecuencia para ver los objetos a distancia, debería plantearse buscar atención ocular profesional para que le realicen una evaluación a fondo y un posible diagnóstico de alteraciones de la refracción.

Cefaleas

Experimentar cefaleas recurrentes, sobre todo tras realizar tareas que requieran fijar la vista en objetos lejanos, puede ser un síntoma revelador de miopía. A menudo se atribuye a la fatiga añadida que soportan los ojos al intentar compensar el error de refracción. Por tanto, la aparición de dolores de cabeza debe considerarse como un posible indicador de miopía y debe incitar a la persona a someterse a un examen ocular detallado para abordar cualquier problema visual subyacente y aliviar el malestar asociado.

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Consulta en nuestros centros

Una vez reconocidos los síntomas potenciales y realizadas las evaluaciones iniciales de la vista, programar una consulta es un paso crucial para obtener un diagnóstico definitivo y un plan de tratamiento personalizado para la miopía. Durante esta consulta, el profesional sanitario ocular realizará una evaluación completa, teniendo en cuenta las anamnesis detalladas del individuo y cualquier síntoma o preocupación visual comunicados. Al comprender el historial clínico de la persona y sus experiencias visuales específicas, nuestro optometrista puede realizar una evaluación más precisa y hacer recomendaciones personalizadas para abordar la miopía.

Medición de dioptrías

Tras revisar la historia clínica del individuo y los síntomas comunicados, el optometrista procederá a realizar una medición de dioptrías para determinar el nivel de error de refracción y la receta específica necesaria para corregir la miopía. Esta medición consiste en evaluar el grado de desenfoque presente en el ojo, utilizando normalmente un foróptero o un refractor, y es un paso clave para diagnosticar con precisión la miopía y orientar la evolución del tratamiento, ya sea mediante gafas correctoras, lentes de contacto o cirugía refractiva.

Conclusión

En conclusión, si ha experimentado visión borrosa, fatiga ocular, entrecerrar los ojos o dolores de cabeza, es importante que se haga un examen para detectar la miopía. Esto se puede hacer mediante un examen ocular básico y teniendo en cuenta cualquier antecedente médico. Si le diagnostican miopía, su médico determinará el nivel de corrección necesario mediante una medición de dioptrías. Con visitas periódicas y un cuidado ocular adecuado, las personas con miopía pueden mantener una visión clara y reducir el impacto de su afección. No espere, si sospecha que tiene miopía, busque ayuda profesional para garantizar una visión sana en el futuro.